Oct 22, 2021

Usos  de la Comunicación para el Desarrollo en la búsqueda de calidad de vida de los más necesitados 

Karla Segovia Kerhuayo, Angela Caro Bados y Gino Olivares Centeno / alumnos del VII ciclo académico / 2021-2 

Cuando una persona sube al asiento delantero de un auto no es raro ver que busque de manera inconsciente el cinturón de seguridad. Es una lección de vida aprendida después de mucho refuerzo de mensajes que incentivaron un cambio en la mente de las personas. 

Comunicación para el desarrollo en acción.

No fue fácil que las personas aceptaran esta situación si miramos en retrospectiva solo veinte años atrás. Los autos de la época no usaban cinturones de seguridad y muchos tuvieron que adaptarlos. Lamentablemente, también hubo acciones conductistas a través del aprendizaje por medio de recompensas o castigos, de acuerdo a las ideas de Skinner: “El condicionamiento operante es un mecanismo que premia una determinada respuesta de un individuo hasta quedar condicionado a asociar la necesidad con una acción. (…) El instrumento fundamental de modelado es el refuerzo, es decir, la consecuencia de una acción cuando es percibida sea positiva o negativa. Skinner consideraba refuerzo solo a las contingencias del estímulo”.

Pero, independiente de este tropiezo conductista, fue probablemente una de los mayores logros que ha tenido la Comunicación para el Desarrollo, una especialidad de las Ciencias de la Comunicación que promueve calidad de vida en una sociedad mediante la aplicación de herramientas comunicacionales que buscan incentivar cambios de actitudes y fortalecimiento de capacidades en las personas a mediano y largo plazo. 

Determinar si las autoridades fueron conscientes de aplicar una acción de Comunicación para el Desarrollo, quizá sea irrelevante ahora. Probablemente lo pensaron como un plan de desarrollo y acertaron porque de eso se trata justamente: un conjunto de acciones que reconocen una realidad problemática, formulan un problema, trazan objetivos, establecen públicos primarios y secundarios, generan alianzas con grupos sociales, confeccionan una red de acciones comunicacionales, hacen trabajo de campo, monitorean y evalúan si los cambios se produjeron. 

En este artículo desarrollado por el Laboratorio de Medios de la Universidad de Sn Martín de Porres (MediaLab USMP) se abordará de forma analítica-crítica las implicaciones, retos, logros y pendientes de esta doctrina científica comunicacional en los procesos comunicacionales de la sociedad, así como la relación entre la Comunicación para el Desarrollo y la teoría de la Tuba de Schramm. La propuesta llega en un momento justo y necesario para replantear cuál es la visión nacional ciudadana y qué estrategias serían las más idóneas para partir frente a este escenario centralizado exigente de soluciones. 

 

 

Qué es y cómo funciona 

Angela Caro Bados / VII ciclo académico 2021-2 

La Comunicación para el Desarrollo es una herramienta clave que fortalece las formas de convivencia social. Es crear un verdadero proceso de diálogo, donde se reconozca la participación de las personas (el emisor es también el receptor y viceversa). Esta modalidad pretende fortalecer una organización, facilitar el acceso a la información e intercambiar conocimientos y opiniones relevantes. Generar consensos y éxitos a la comunidad será una de las posturas visionarias con respecto a esta especialidad. 

Enseñanza a comunidades indígenas.

Para reafirmar la concepción de lo que es esta disciplina, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, 1984) considera que: “La Comunicación para el Desarrollo es un proceso social basado en el diálogo y en el que se emplea una gran variedad de herramientas y métodos. También tiene que ver con la búsqueda de un cambio significativo y sostenible a diferentes niveles, incluyendo la generación de confianza, el intercambio de conocimientos y destrezas, la creación de políticas, la escucha a los demás y el debate y el aprendizaje.” 

Sin olvidar que el uso de los medios masivos y tradicionales es un elemento crucial, ya que actúa como la voz de los sectores populares con alternativas para recuperar el derecho de hablar y escuchar. A ello, Rosa María Alfaro (2006), fundadora y directora de la Asociación de Comunicadores Sociales Calandria, expresa que: “Hoy estamos en un nuevo momento porque se ha descubierto no solo la importancia estratégica de la comunicación, sino que para muchos y no para todos, resulta un componente sustancial de cualquier intervención o proyecto de desarrollo”. La Comunicación para el Desarrollo resulta ser un elemento vital que refuerza y colabora a conseguir el progreso y la suficiencia de un país. 

Retos y logros

Angela Caro Bados / Karla Segovia Kerhuayo / VII ciclo académico 2021-2  

La construcción de una sociedad renovada y las mejores condiciones de vida forman parte del quehacer de la Comunicación para el Desarrollo. Sus retos parten de la participación ciudadana, a través de mecanismos de diálogo y un plan de estrategias comunicativas para promover un medio de búsqueda de desarrollo social y sostenible a fin de consolidar una proyección de procesos continuos. 

Capacitación de comunicadores para comisiones.

En palabras simples, poner en relieve que esta especialidad de las Ciencias de la Comunicación coadyuva a romper las brechas de desigualdad social que existen en el Perú. 

El Congreso Mundial sobre Comunicación para el Desarrollo en Roma (2006) destacó que: “La Comunicación para el Desarrollo es un proceso social basado en el diálogo mediante una amplia gama de herramientas y métodos. (…) persigue un cambio en distintas áreas, como escuchar, generar confianza, intercambiar conocimientos y capacidades, construir procesos políticos, debatir y aprender para lograr un cambio sostenido y significativo”. 

Como esquema crítico, la propuesta declara que para alcanzar manifiestos concretos y duraderos se deberá capacitar e instruir de forma interdisciplinaria a los nuevos perfiles que encaminan esta visión humanística. 

La Comunicación para el Desarrollo tiene aún retos por cumplir: 

–   El reto de dar uso correcto a las palabras: Al aprender a escuchar es donde hallamos los obstáculos que hacen un diálogo difícil entre los actores. Alfonso Gumucio (2006) aclara que: “Hablamos el mismo idioma, pero usamos las palabras de manera distinta.” Usar términos que para otros no signifiquen lo mismo, trae como consecuencia la confusión. Por ejemplo, las palabras “información” y “comunicación” no todos las entienden por igual, ni siquiera los que comparten los mismos ideales sobre la Comunicación para el Desarrollo. Es una de las barreras que existen a la hora de plantearlas. Finalmente, lo que se desea realizar a través de este reto es definir y dar un correcto uso a estas palabras que resultan relevantes para el entendimiento. 

–  El reto de desarrollar la disciplina: La Comunicación como carrera se ha visto modificada con el tiempo. De “Periodismo” cambió a “Comunicación social”, lo que generó confusión ya que sus funciones se direccionan hacia los medios de difusión masiva (radio, televisión, prensa), sin incluir contenidos de Comunicación para el Desarrollo y conceptos afines a los procesos comunicativos. De esa manera Alfonso Gumucio (2006) manifiesta que: “Necesitamos fortalecer el campo y crear la disciplina de la comunicación para el cambio social en las universidades porque necesitamos profesionales de alto nivel que hoy no existen. 

– El reto de legitimar la Comunicación para el cambio social entre los grandes: La necesidad de priorizar y contribuir con las funciones del nuevo comunicador, incluir aspectos que ayuden al cambio social desde su cargo. Reforzar su nivel académico, el cual ayude a la toma de decisiones óptimas. Como muy bien dice Alfonso Gumucio (2006): “Necesitamos más comunicadores para el cambio social con maestrías y doctorados, pero no para que permanezcan enseñando en el ámbito de la universidad, sino para que intervengan al mismo nivel que los decisores, en las estrategias de Comunicación para el Desarrollo.” 

Lo que se desea lograr: 

– Participación de las comunidades: El trabajo del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) apunta a calzar en las necesidades de acceso a la información, desarrollo de capacidades e integración ciudadana. Por ejemplo, con el reciente programa de socialización de la Política Nacional de Desarrollo e Inclusión Social (PNDIS), cuyo reto radica en la generación de oportunidades y protección tras los estragos de la pandemia. 

–  La atención inmediata a los adultos y niños: A través de los programas conjuntos entre las ONGs y el Estado peruano durante la pandemia COVID-19 ejecutados en materia económica. Los bonos para sectores urbanos, rurales y regionales a fin de llegar a las poblaciones vulnerables y de avanzada edad. Esto se dio tanto a nivel salud y economía: los dos sectores más afectados por esta enfermedad masificada. 

– Acciones contra la violencia de género: Promover acciones cívicas, educación contra la violencia hacia la mujer y comunidades reforzadas por nociones interculturales realistas a través de organismos públicos y asociaciones civiles. 

– Facilitar el acceso a la información y al conocimiento: Los programas sociales púublicos Juntos y Foncodes tienen como misión evitar el analfabetismo en el Perú y potenciar los saberes productivos de las zonas más alejadas de nuestra capital. Aquí se utilizan conceptos de interculturalidad y promoción del desarrollo para luchar contra problemáticas como la pobreza y deserción escolar. En la zona del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) se ha implementado el Bono Vraem, equivalente a S/ 300, el cual se entrega a aquellos hogares, cuyos hijos mayores de 14 años hayan culminado exitosamente el año escolar. 

– Aminorar índices de pobreza: El trabajo focalizado constante realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para que 31 millones de personas cuenten con mejores accesos a servicios a fin de aminorar los índices de pobreza u ofrecer un programa de voluntariado para afincar las visiones de esta entidad y otorgar voz a los que aún no patentan lazos de participación. 

– Incidir en políticas públicasPerú cuenta con una renta per cápita de nivel mediano, por lo tanto, uno de sus principales objetivos es pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el año 2021. Recordemos que Perú es catalogado como país en vías de desarrollo y, para superar sus deficiencias, es apoyado por la cooperación internacional de países como Alemania, Bélgica, España y Japón, entre otros. Uno de ellos es el del trabajo GIZ y Agenda 2030 que parten de los objetivos para el desarrollo sostenible y adjuntan tres pilares: medioambientales, sostenibilidad ante el cambio climático y democracia y administración pública. Estos proyectos son financiados por donaciones internacionales a fin de congregar la mayor cantidad de ayuda posible para estas causas. 

FUENTES: 

  • Alfaro, R. (2006). Otra brújula: Innovaciones en comunicación y desarrollo. Perú: Editores Asociación de Comunicaciones Calandria. –     
  • Gumucio, A. (2006). Tiempo de milagros: Tres retos de la comunicación para el cambio social. Lima: Centro de competencia en Comunicación para América Latina.
  • Ministerio de Asuntos Exteriores, Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (2016). Comunicación para el desarrollo: Una guía práctica. Suiza: Manuel Sager, director de la Cosude.https://www.eda.admin.ch/dam/deza/es/documents/publikationen/Diverses/Communication-for-development-Manual_ES.pdf

 

Paradojas mediáticas: cuando una buena noticia no es una noticia buena… 

 

Karla Segovia Kerhuayo / VII ciclo académico / 2021-2 

 

Algunas veces los temas sociales tienen poca cobertura en los medios de comunicación, por lo que se suele decir que “una buena noticia” no es, por lo común, “una noticia buena” para su publicación. 

La crítica alude al hecho de que las noticias que provienen de programas sociales, asociaciones civiles u organizaciones de la sociedad civil no suelen ser interesantes para los medios porque no están cargadas de sangre, muerte o sensacionalismo. 

Que una comunidad amazónica se haya alfabetizado o que una zona rural de sierra tenga acceso a internet, no llama la atención necesariamente de los medios, salvo en contadas ocasiones. 

Colin Fraser y Jonathan Ville, miembros de la Dirección de Investigación, Extensión y Capacitación de la FAO (1994), consideraron que: “Podría crearse un servicio de programación y políticas de Comunicación para el Desarrollo en un organismo público.  

Este servicio se encargaría de traducir las políticas y los objetivos nacionales de desarrollo en términos de comunicación y establecer las prioridades de las actividades en este sector. La principal función del servicio consistiría en orientar y apoyar a los ministerios, a las diferentes instituciones que se ocupan del desarrollo, organizaciones populares y otros participantes en el proceso de desarrollo.” 

En realidad las acciones de comunicación para el desarrollo existen, pero pasan un poco sumergidas frente a las acciones de prensa y relaciones públicas de las oficinas de Comunicaciones de los programas sociales. 

Fraser y Valle consideran que los programas en este marco de las comunicaciones representan el 10% del gasto presupuestal a nivel mundial. Y, los de gran escala, presentan una disminución del 1%. Por tanto, los programas no gubernamentales asociados en el Perú requieren de capacitaciones y universidades que contribuyan al desarrollo de esta carrera para contar con más profesionales del rubro.  

En esa línea, la Universidad de San Martín de Porres ofrece una especialidad en la Maestría en Población, Comunicación y Desarrollo Sustentable. 

Cabe resaltar que los problemas sociales son un pendiente que tomará un tiempo más en resolver. En referencia, Rosa María Alfaro (2006), fundadora y directora de la Asociación de Comunicadores Sociales Calandria, explica al respecto lo siguiente: “Esta perspectiva ubica conseguir algunos logros claves como la superación de inequidades o discriminaciones existentes, como la pobreza entre otras amenazas y garantizar una convivencia digna y solidaria entre los seres humanos. Eso significa que el desarrollo debe ser reclamo y propiedad de las personas y para ellas”. 

El desarrollo deberá ser contemplado como derecho inherente tanto para las personas de la capital como para las poblaciones andinas o amazónicas. El compromiso comunicacional parte del trabajo conjunto de todos los profesionales encargados a fin de reforzar las interacciones de forma descentralizada. 

FUENTES:

  • Fraser, C. y Ville, J. (1994). La comunicación clave para el desarrollo humano. Italia: FAO. 
  • Flores, T. (2002). Comunicación para el desarrollo sostenible. Bolivia: Plural Editores. 
  • Alfaro, R. (2006). Otra brújula: Innovaciones en comunicación y desarrollo. Perú: Editores Asociación de Comunicaciones Calandria.  

Ejemplos de casos exitosos 

Gino Olivares Centeno / VII ciclo académico 2021-2 

El futuro de los proyectos de Comunicación para el Desarrollo recae en la investigación, observación y análisis de antecedentes con cierto grado de innovación y excelencia. Por ello, presentamos esta recopilación de casos que ciertamente recompusieron sociedades. 

Perú 

a) Proyecto Radio Ucamara (2020)

En la localidad de Nauta (Loreto), Radio Ucamara ayudó a la comunidad Kukama Kukamiria a enfrentar las consecuencias del proyecto Hidrovía Amazónica, el cual amenazaba el eje fundamental de sus vidas vinculadas al río Marañón. Así, este plan de comunicación desarrollado permitió atender y posicionar problemáticas como el del conflicto territorial, la discriminación, la contaminación y la pérdida de su cultura a través del micrófono abierto. 

b) Festival TUMBEmos la xenofobia (2018)

World Visión Perú, en alianza con Care Perú y Start fund, organizaron un espacio de interacción entre peruanos y venezolanos en Tumbes, con el fin de difundir información sobre las causas y aportes de la migración entre ambas culturas. La unión y cooperación de los participantes en las distintas actividades del festival benefició la lucha latente contra la xenofobia y discriminación. 

c) Mujeres construyendo política para la equidad (2005)

En la región de San Martín, un grupo de organizaciones sociales de mujeres crearon la red “Tan Talla Warmikuna” (“Mujeres Unidas”). El objetivo era responder a la nula existencia de una agenda de género para el desarrollo regional y local. La mediatización y movilización del proyecto se dio a través de talleres, caravanas y alianzas con periodistas. Tras ello, entablaron diálogos y negociaciones directas con las autoridades zonales para la creación del Consejo Regional de la Mujer, Niños, Niñas, Adolescentes y Adultos Mayores, así como el de tres programas municipales en La Banda, Lamas y Moyobamba (San Martín). 

México 

Proyecto PRODERITH (1978-1995) 

Desarrollado por el Gobierno mexicano en el Estado de San Luis Potosí, el Programa de Desarrollo Rural Integrado del Trópico Húmedo tenía como objetivo mejorar la calidad de vida de los trabajadores agrícolas a partir de la promoción de su participación en la planificación del proyecto. Un plan enfocado desde la participación comunitaria y uso del video como canal para reconocer los problemas de la población y solucionarlos. El proyecto finalmente benefició a 800.000 campesinos agricultores de la región Centro-Norte. 

FUENTES

  • Calderon, E. (2020). El río que camina: estrategia comunicacional kukama para la defensa del territorio por Radio Ucamara (tesis de pregrado). Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, Perú.
  • Guadalupe, E. (2019). La comunicación para el desarrollo en la promoción de la integración sociocultural de la población nacional y los migrantes y refugiados de Venezuela: el festival “TUMBEmos la xenofobia” (tesis de pregrado). Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, Perú.
  • Almeida, M. (Sin fecha). El proyecto PRODERITH: Un caso de comunicación para el desarrollo participativo. Universitat Autònoma de Barcelona, Barcelona, España.

Marco teórico: Un concierto de igualdad con la tuba de Schramm

 

Karla Segovia Kerhuayo / VII ciclo académico / 2021-2 

 

El mundo globalizado presenta cambios y transformaciones ideológicas a través del interés público. La inclinación hacia una sociedad mejor y la mediación del ecosistema digital en el mundo de las comunicaciones exige un nuevo formato de promoción en la Comunicación para el Desarrollo  a nivel nacional. Las problemáticas preexistentes y las recién abocadas a causa de la pandemia COVID-19 requieren de mensajes innovadores, estratégicos y generacionales. 

Las agencias internacionales de Naciones Unidas, tales como UNICEF y FAO u organizaciones civiles o no gubernamentales tales como Greenpeace, Médicos sin Fronteras, Cruz Roja, etc. enfrentan los problemas nacionales vinculados a la pobreza, desempleo, desnutrición, acceso a la información, educación con estrategias cuyas metas se medirán en el mediano o largo plazo. Según la guía de UNICEF: “La comunicación para el cambio social se centra en los procesos de diálogo, mediante los cuales, las personas pueden superar obstáculos e identificar vías que les ayuden a alcanzar los objetivos fijados por ellas mismas”. 

Estas exigencias requieren también de análisis teóricos a fin de contemplar su validez con la realidad. Una de ellas es la teoría de la Tuba de Schramm, nombre dado en honor a su creador Wilbur Schramm, quien señaló que: “Los grupos envían distintas informaciones, a través de los medios de comunicación masiva, mensajes que serán captados por diversos integrantes de grupos que se localizan en varios puntos de la geografía” (1965).  

Con esto explica que para una propagación efectiva de la comunicación se necesita de mandos intermedios que faciliten la viabilidad y retribución informativa: es decir, el famoso feedback. En nuestro caso, la Comunicación para el Desarrollo funciona como una especialidad a fin de consolidar el progreso de nuestro país pese al largo camino que conlleva a causa de las brechas sociales.   

Schramm (1965) contínua y declara que: “Así, los grupos al recibir mensajes tienden a responder de acuerdo a las inquietudes de sus integrantes. (…) Se le denomina Tuba porque tiene la forma similar al instrumento musical de aliento llamado de la misma manera”.  

La misión radica en solucionar los problemas de la población a través de las comunicaciones. Los públicos deberán ser escuchados y, por medio de un intermediario, es decir, los comunicadores para el desarrollo, se hará un llamado a los medios de comunicación para acatar con los pedidos.  

El autor resalta la necesidad de contar con un buen orador y discurso, facultades que deberán ser inherentes a los futuros profesionales de esta carrera. A su vez, para plantear una implicancia más exacta, el Encuentro Internacional de Comunicación para el Desarrollo (1997), explica el campo escenificado en el que trabajan: “El problema está aquí y ahora, y es de todos nosotros, y no podemos seguir dejando y relegando en terceros esta responsabilidad. Veamos que el desarrollo económico tal y como está planteado no mejora nuestra calidad de vida, no preserva nuestros valores éticos ni nuestro medio ambiente y mucho menos el desarrollo humano. He aquí la necesidad de las Comunicación para el Desarrollo”. 

El modelo es dinámico y propone a un intérprete (el comunicador para el desarrollo y su campaña estratégica) a fin de generar mensajes idénticos (el propósito central de la problemática social a abordar) para que llegue a los perceptores (o receptores, como los conocemos, es decir las personas con interés y al alcance de tu información) y se origine la retroalimentación noticiosa (llevada a los medios de comunicación para ratificar la primera fase de un proceso de largo aliento). 

 FUENTES:

  • Encuentro Internacional de Comunicación para el Desarrollo. (1997). Comunicación para el desarrollo. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello.
  • Lora, P., Chaves-Montero, A. y otros. (2018). Investigación multimedia: el análisis de contenido en la Era Digital. Ecuador: Ediciones Egregios.
  • PNUD. (2011). Comunicación para el desarrollo: Fortaleciendo la eficacia de las Naciones Unidas. EE. UU.:  QUO Bangkok.
  • Schramm, W. (1965). La ciencia de la comunicación humana. México: Ediciones Redoble (Re-Edición)

 

Dos visiones de la Comunicación para el Desarrollo

Entrevistas a los docentes Carla Queirolo y Tomás Barriga 

CARLA QUEIROLO: Profesora de la Unidad de Postgrado de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres.

 

El Laboratorio de Medios de la Universidad de San Martín de Porres – MediaLab USMP se complace en presentar a dos docentes de la Unidad de Postgrado de la Escuela de Ciencias de la Comunicación para orientar al lector y aclarar sus perspectivas acerca de la Comunicación para el Desarrollo, una especialidad necesaria para promover el crecimiento de nuestro Perú. 

Entrevista a Carla Qqueirolo: 

 “No solo se necesita cambiar comportamientos sino mantenerlos en el tiempo”  

 Carla Queirolo, especialista del tema y profesora de la Unidad de Postgrado de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres, nos ofrece un panorama propicio de la Comunicación para el Desarrollo, donde puntualiza aspectos esenciales como la interculturalidad y el trabajo colectivo estatal que se debería promover en aras del progreso del país. A continuación un extracto de sus declaraciones: 

 ¿Qué es la Comunicación para el Desarrollo y para qué sirve?  

Es una disciplina de las ciencias sociales basada en una ciencia, pero también en lo que nosotros podríamos determinar, en un arte. Básicamente está dirigida y destinada a promover el cambio individual y también el cambio social en determinados grupos sociales. Esta ciencia social supone la investigación, el diseño, la gestión y la implementación de estrategias acciones y mensajes para promover justamente ese cambio para mejorar y resolver en muchos casos determinados retos del desarrollo. Finalmente, para el mejoramiento de la calidad de la sociedad y de los individuos.  

¿Cuáles son los retos interculturales en nuestro país para esta especialidad?  

Los retos para el desarrollo actual de alguna manera están considerados actualmente como parte de los retos globales que señalan los objetivos del desarrollo del milenio. Yo podría listar en este momento todos estos desafios del desarrollo pero básicamente, por ejemplo, enfrentar la transformación digital durante este contexto de pandemia. Es decir, cómo promover la inclusión digital, cómo promover la educación financiera y en general.  

 No solamente se trata de cambiar comportamientos sino sostenerlos a lo largo del tiempo.  

 En los temas ambientales, tenemos muchísimos, por ejemplo, la adopción de técnicas ancestrales de cosecha y siembra de agua, como revalorizar los bofedales, y así todo el tema climático. Es todo un conjunto de temáticas de tópicos ambientales donde la comunicación para el desarrollo también tiene un rol. Finalmente, y en realidad yo diría incluso en esta lista es más prioritario inclusive esto del tema de la conflictividad social, este país realmente necesita de expertos de comunicación para el desarrollo para enfrentar la conflictividad social que ocurre en diversos partes del país por una serie de temas específicos. 

 Entrevista con Tomás Barriga: 

 “Se trata de todas las acciones en beneficio del desarrollo” 

TOMÁS BARRIGA: Profesor de Postgrado de la especialidad en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la USMP.

 

Tomás Barriga, profesor de Postgrado de la especialidad en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la USMP,  puntualiza que aún nos encontramos en un largo camino para alcanzar el progreso conjunto y dependerá del Estado  enmarcar lo que verdaderamente importe para el futuro A continuación, presentamos un exracto de sus declaraciones:  

¿Qué es la comunicación para el desarrollo y para qué sirve? 

La Comunicación para el Desarrollo son todas las acciones de comunicación que se puedan realizar en beneficio del desarrollo de los países que se encuentran en vías de desarrollo. La Comunicación para el Desarrollo básicamente se divide en tres partes: La Comunicación Social, es decir todo lo que se pueda realizar a través de medios sociales que permitan y faciliten el desarrollo, progreso e inversión; en segundo lugar, la Comunicación Educacional para llegar a poblaciones rurales; y, en tercer lugar, encontramos a la Comunicación Institucional realizada por las ONG’s o por el mismo Estado.  

 ¿Asigna la academia importancia a esta especialidad de las Ciencias de la Comunicación? 

 No, no la suficiente. No es culpa de la academia, por ejemplo, no hay nada más importante para el ser humano que saber quién es, de dónde viene, para qué está en el mundo… 

El área de la Comunicación para el Desarrollo es muy noble y quienes la emprendan tienen una consciencia social desarrollada. Eso hace que no tenga la fuerza necesaria y, el Estado, como ente que desea desarrollarse, necesita incentivar este tipo de carreras.  

No se trata de realizar campañas publicitarias que animen a las personas a estudiar esta carrera, sino contratar verdaderos comunicadores para el desarrollo que comuniquen de forma efectiva la necesidad de nuestro país por este tipo de disciplinas para un mejor país. 

 

0 Comments

Leave a Comment